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Los viajeros que ahora atraviesan el valle, ven por las ventanas iluminadas de rojo ... vagas formas que danzan al ritmo fantástico de una melodía discordante; mientras, como el torrente espetral de un río, por la pálida puerta, abominable, una multitud encapuchada, sin ojos, solo dos luciernagas rojas en su faz, grandes velones en su mano, se precipita eternamente.... eternamente..... eternamente.
Tu alma sobre la tumba de piedra gris, a solas yacerá con sombríos pensamientos. ![]() Para contactar :
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Samaniego
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